La llar d'Acollida Magdalena Bonamich cumple 3 años

La Llar d'Acollida Magdalena Bonamich celebra su tercer aniversario de funcionamiento, un proyecto de Cáritas Interparroquial de Molins de Rei, que pretende dar respuesta a las personas con problemas de vivienda.


El próximo 25 de enero hará tres años de la inauguración del hogar para personas sin hogar Magdalena Bonamich.

En el transcurso de estos años, se hace una valoración positiva de este equipamiento que ha dado respuesta a una realidad que se iba encontrando en las diferentes acogidas de Cáritas, ya sean parroquiales o de la diocesana, en las que se acercaban personas con una problemática muy concreta, que era el hecho de no tener un hogar o de no disponer de un espacio donde poder vivir dignamente.

la Llat d'Acollida Magdalena Bonamich pretende ofrecer un hogar a las personas donde poder empezar procesos con el acompañamiento de los agentes de Cáritas Diocesana de Sant Feliu de Llobregat.

Para llevar a cabo esta tarea de acompañamiento, Cáritas se ha coordinado con los diferentes Servicios Sociales de los municipios de la diócesis y en especial con los del Ayuntamiento de Molins de Rei.

Por la casa han pasado un total de 18 personas, hombres y mujeres de edades comprendidas entre los 22 hasta los 65 años, de las cuales 6 personas han sido derivadas por los Servicios Sociales de Molins de Rei. Y en la actualidad tenemos una lista de espera de 10 personas. Somos conscientes de que somos un granito de arena y que no podemos llegar a cubrir todas las demandas que recibimos.

La tarea de acompañamiento ha sido llevada a cabo por un equipo formado por voluntarios y profesionales, con el apoyo de Cáritas Interparroquial de Molins de Rei y Cáritas Diocesana de Sant Feliu de Llobregat.

El objetivo de la casa es cubrir la necesidad que tienen las personas de alojamiento y, en la medida de las posibilidades, buscar alternativas para que puedan vivir autónomamente y que no tengan que depender de entidades sociales.

Pero la realidad es otra, y cada vez cuesta más arrancar los procesos de autonomía personal, ya que el mercado de vivienda no se ajusta a la realidad económica que tienen las personas que pasan por el hogar. Este hecho condiciona la salida de las personas de la casa; la estancia de una persona en el hogar puede oscilar de los 12 a los 20 meses, hasta que encuentra una alternativa.

La apuesta de futuro está en poder concienciar al resto de la sociedad, que el derecho a la vivienda debe ser factible y con garantías para aquellas personas que, a veces, quedan al margen.

Cáritas quiere agradecer la figura de la Sra. María Magdalena Bonamich, ya que gracias a ella ha sido posible hacer visible una realidad que muchas veces queda oculta.

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